Piedras preciosas - Los rubíes
El rubí es un mineral, con calidad de gema, de color rojizo, de hecho la palabra rubí proviene de ruber que en latín significa rojo. Debe su color a los metales de hierro y cromo con los que está asociada esta variedad de corindón (Óxido de aluminio Al2 O3) en la que unos pocos iones aluminio han sido sustituidos por iones cromo trivalente. El rubí es un mineral duro, correspondiéndole una dureza 9 en la escala de Mohs, dureza sólo superada por el diamante. Según las condiciones geológicas y la concentración de cromo hexavalente su color puede variar desde un carmesí fuerte, pasando por todas las gamas de rojo, hasta el rosa. Su punto de fusión se acerca a los 2.000 grados Kelvin. Su densidad, según la cristalización, es de 3.0 a 4.2. Su configuración cristalina es tetragonal, hexagonal y cúbica. El rubí es resistente a la corrosión pues es estable térmicamente y cinéticamente. Se puede disolver en ácido sulfúrico. También lo ataca el ácido perclórico, el fluorhídrico y el hexafluorosilícico.
Es considerado una de las cuatro gemas preciosas junto al zafiro, la esmeralda y el diamante.
Obtención y yacimientos de rubíes
El rubí se obtiene en las minas bauxíticas, utilizando el método de lixiviación y flotación. También se le encuentra en los ríos poco profundos.
El rubí se sintetiza desde el siglo XVIII, y fue la primera gema obtenida de forma artificial por el hombre. Los rubíes sintéticos se producen mediante la mezcla de pimientos de cromo con alumbre. Este método permite producir piedras preciosas con unas características muy similares a los rubíes naturales. No obstante, los rubíes sintéticos se usan más en relojería que en joyería. La ley establece que si un rubí es sintético, éste debe ser marcado para no ser confundido con los verdaderos.
Los rubíes se pueden encontrar en los yacimientos de Sri Lanka, India, Birmania, Tailandia, Madagascar, Rusia, además de en Australia, Groenlandia, Sudáfrica y Estados Unidos donde aparece en menor proporción. Los rubíes de la Península Malaya, territorio perteneciente a Birmania, Tailandia, Malasia y Singapur, son muy valiosos, llegando a alcanzar en valor a los diamantes de igual tamaño.
Usos y valor del rubí
Los usos de está piedra preciosa se limitan a la joyería y a la creación de láseres de helio-rubí o de rubí puro. El valor de los rubíes como joya o gema depende de su color, tamaño, densidad y pureza. El color más valorado es el denominado sangre de pichón o sangre de paloma, un rojo intenso con algo de púrpura. En la roca bruta el rubí parece opaco y graso, pero tallado tiene un brillo casi como el del diamante. Algunos rubíes presentan grietas que, en joyería, los artista joyeros pueden rellenar con vidrio, dichas grietas así reparadas se detectan observando cuidadosamente la superficie de la gema tallada.
Cuando un Rubí se ilumina con luz blanca, emite una fuerte luz de color rojo carmesí. Este efecto se denomina fluorescencia. Si el rubí contiene demasiado hierro, se reduce o anula esta fluorescencia roja y la gema tiene un color más apagado y menos vivo.
Curiosidades sobre el rubí
En la provincia de Barcelona existe una población que recibe su nombre de esta piedra preciosa. La población de Rubí, situada entre Tarrasa y Sant Cugat del Vallés, debe su nombre a la existencia de una antiquísima mina de rubíes que se encontraba cerca del río que la atraviesa.


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