Hasta el 21 de julio de 2004 nadie podía imaginar que la Cueva del Silo, la que era una cavidad con muy pocas evidencias arqueológicas, que además se encontraba destrozada y deteriorada por las numerosas visitas, pudiera haber sido un lugar especial para las culturas de la Edad de Bronce. Fue justo ese día cuando los geólogos Eneko Uriarte y Asier Gómez, formando parte de una campaña de excavación del Grupo Espeleológico Edelweiss (GEE), encontraron, debajo de un bloque calizo de difícil acceso, lo que parecía un brazalete de oro, que posteriormente se ha datado como perteneciente a la Edad de Bronce.
Este brazalete de oro, bautizado con el nombre de la Joya del Silo y que permaneció oculto y protegido más de 3.000 años bajo los bloques calizos que una vez cayeron del techo de la cueva, es ahora protagonista de una muestra conmemorativa del 60 aniversario del Grupo Espeleológico Edelweiss, muestra que hasta el 25 de septiembre de 2011 se expondrá en el Museo de la Evolución Humana de Burgos (MEH), con el objetivo de acercar al gran público el mundo de la espeleología y de las joyas prehistóricas.